Última fotografía de Manuel Bautista (1952) con su esposa e hija frente a la iglesia bombardeada de Sabanalarga
La última fotografía de Manuel Bautista.
Esta imagen, tomada en 1952 frente a la iglesia de Sabanalarga, Casanare, conserva uno de esos momentos. Allí aparecen Manuel Bautista, su esposa Cecilia Vargas y la pequeña Cecilia Bautista, quien apenas tenía tres años.
La fotografía fue tomada después de que la iglesia de Sabanalarga fuera bombardeada, en aquellos años difíciles de la violencia política que golpeó con fuerza a los campos y pueblos de Colombia. Detrás de ellos queda el paisaje y, en medio de la quietud de la imagen, también parece quedar la huella de una época marcada por el miedo y la incertidumbre.
Manuel aparece de pie, vestido como hombre de campo, con su sombrero, sus botas y una expresión seria. A su lado está Cecilia, sosteniendo de la mano a su pequeña hija. La niña, ajena quizás a todo lo que ocurría a su alrededor, mira hacia la cámara.
Pero esta no era una fotografía cualquiera.
Según el testimonio de Nadia González Bautista, nieta de Manuel, aquella imagen terminó convirtiéndose en uno de los últimos recuerdos de su abuelo. Poco tiempo después, Manuel Bautista sería asesinado.
Y es allí donde esta fotografía adquiere otra dimensión.
Para una familia, dejó de ser simplemente una foto antigua. Se convirtió en el último rostro de un padre, de un esposo y de un abuelo; en la memoria de una niña que apenas comenzaba a conocer el mundo y que, con solo tres años, quedó marcada por la ausencia de su padre.
Han pasado más de siete décadas desde aquel día de 1952. La iglesia, las calles y el paisaje de Sabanalarga seguramente han cambiado. Pero Manuel permanece allí, detenido para siempre en un instante junto a Cecilia y a su pequeña hija.
Una fotografía que sobrevivió a la violencia.
Una fotografía que hoy vuelve a hablarnos.
La historia también se conserva en las fotografías. Y esta es una de esas imágenes que no debemos dejar que el tiempo borre.