Retrato de Álvaro Fula (adulto mayor, con sombrero) y fotos de acompañamiento/homenaje

Don Álvaro Fula: una voz que quedó en la memoria de Monterrey. Entre las personas que dejaron su testimonio sobre los primeros años de Monterrey, Casanare, estuvo don Álvaro Fula, excombatiente liberal, comandante en diferentes pueblos de Casanare y Arauca y testigo de importantes acontecimientos de la historia regional. Don Álvaro falleció dejando tras de sí recuerdos y relatos que hoy adquieren un enorme valor para reconstruir la memoria histórica de Monterrey y de sus primeros pobladores. Su testimonio permitió conocer de primera mano parte de lo ocurrido durante la época de la violencia política y el proceso de desmovilización de los revolucionarios liberales. Recordaba: «"En la desmovilización nos tocó reunir la gente. Llevamos revolucionarios, niños, campesinos y cuanta gente estuviera por esta región. Había mucha gente que desconfiaba de la negociación y de la palabra de Guadalupe Salcedo".» Don Álvaro también hablaba de la presencia de Guadalupe Salcedo en Monterrey durante aquel proceso: «"El señor Salcedo vino por aquí a Monterrey, fue a mediar. Yo nunca lo vi pelear por estos lados. Él lo hizo por allá en Maní, Orocué y dicen que en Arauca también. Pero por aquí no vino sino a sacarse la foto y decir que era el comandante".» Con orgullo, don Álvaro recordaba la valentía de los revolucionarios liberales de esta región, a quienes consideraba hombres acostumbrados a la lucha y conocedores del territorio. Según su relato, en varias ocasiones fueron llamados para apoyar combates en otros lugares. Después de aquella época, don Álvaro también estuvo vinculado al DAS Rural, del cual llegó a ser comandante. Desde esa responsabilidad contribuyó, junto con otros hombres, a mantener la seguridad y la tranquilidad en diferentes lugares de la región. Sin embargo, quienes lo conocieron no lo recuerdan únicamente por su pasado como combatiente o por los cargos que desempeñó. Lo recuerdan también por su señorío, su amabilidad y su don de la palabra. Era un hombre que conversaba con facilidad y que conservaba en su memoria numerosos nombres y acontecimientos de la historia de Monterrey. Entre sus recuerdos más importantes estaba el de los primeros pobladores y constructores del pueblo. Don Álvaro decía: «"Yo fui comandante en muchos pueblos de Casanare y Arauca y aquí en Monterrey. Fui testigo de la fundación del pueblo con gente como Carlos García, Adolfo Castañeda, Carmelita Mendoza, Publio Morales, Filimón Niño y señora, Efraín Rodríguez, Sara Perilla, el papá de Camilo Barreto, Jeremías Vaca, La Urraca, unas Carmelitas que no me acuerdo, Edilberto Barreto, Quinto Barreto y Flora Alfonso, entre otros".» La voz de don Álvaro Fula pertenece a la memoria de quienes lo conocieron y de las nuevas generaciones que buscan conocer cómo nació y se fue formando Monterrey. Su testimonio es una pieza más de ese gran rompecabezas que constituye la historia de nuestro municipio. Cada nombre mencionado, cada anécdota y cada recuerdo ayudan a rescatar del olvido a quienes estuvieron presentes cuando Monterrey apenas comenzaba a consolidarse como pueblo. Don Álvaro Fula ya no está para contarnos sus historias, pero sus palabras permanecen. Y mientras alguien las recuerde y las escriba, una parte de su memoria seguirá caminando por las calles de Monterrey.